Fecha: 29 de junio de 2009
Teniamos ganas Taña y yo de dar una vueltecilla por la zona de Riaño, y se nos presentó la oportunidad al volver de pasar el finde en Picos de Europa, aprovechando que en Zamora el lunes era festivo.
Nos quedamos a dormir en el camping de Riaño, y cuando quisimos decidir qué ruta hacer, una preciosa silueta al otro lado del embalse nos despejó todas las dudas...

Estaba claro, al día siguiente nos íbamos al Gilbo!!!!
Después de desayunar nos dirigimos al pueblecito de Horcadas, y aparcamos el coche junto a la iglesia para comenzar a caminar por una pista ancha que parte allí mismo.


Casi desde el primer momento, las colosales Peñas Pintas nos hacen un llamamiento para la próxima vez... todo llegará

No tardamos mucho en dar vista a nuestro objetivo, que por esta vertiente presenta el aspecto de un alargado murallón rocoso, muy diferente a la puntiaguda silueta que veíamos desde Riaño pero igualmente bonito


Alguno no nos quitaba ojo... se ve que nos veía debiluchos y esperaba su oportunidad :D

Cuando nos parece oportuno, salimos hacia la izquierda de la pista por una amplia pradera, en la que encontramos un abrevadero

La aproximación al murallón del Gilbo desde Horcadas es corta pero muy bonita, y nos brinda escenas de absoluto relax



Llegamos ya a la base de la pared, aprovecharé esta foto tomada un poco antes para dibujar un croquis de la ascensión/trepada.
En azul, el itinerario más sencillo, atravesando desde la vertical de la cima en horizontal por una franja herbosa hasta un colladito, y de hay siguiendo los hitos en vertical hasta una pequeña brecha por la que se accede a la cresta.
En rojo, por donde subimos nosotros, ya que nos liamos con otra linea de hitos. Se acorta un poco, pero hay que echar alguna mano y tener cuidado con la hierba resbaladiza, por la subida azul sólo hay que usar las manos a partir del colladito herboso.

Esta es la pendiente herbosa que está marcada en rojo en el croquis, abajo en pequeñito se ve a Tanis dispuesta a empezar la ascensión

Pronto enlazamos con la subida más cómoda, se ve un claro senderillo que se dirige a un colladito colgado en mitad de la pared

Desde el colladito subimos utilizando en ocasiones las manos, para ganar la brecha que se ve arriba un poco a la izquierda, por la que accederemos a la cresta

La subida no es difícil, pero tiene su "ambientillo", el colladito ya va quedando abajo... y la pradera aún más

Últimos metros antes de ganar la cresta, aquí si hay que trepar un poco

Taña trepando
![100_4487 []](http://farm4.static.flickr.com/3529/3701178892_6d3164f3ea_o.jpg)
Las vistas ya desde este punto son de caerse de espaldas!!

Tanis con las Pintas

Iniciamos el recorrido hasta la cima por la cresta, que la verdad es que me encantó

Una vista atrás de la cresta, el paisaje hermosísimo

Cada uno tenemos un punto débil, Taña le tiene pánico a las aristas, y parece decir: "por donde nos estamos metiendo??!!!", pero la superó con nota :D
![100_4492 []](http://farm4.static.flickr.com/3629/3700367563_9769441252_o.jpg)
Ya queda muy poco para la cima, este es el punto más estrecho de la cresta, apenas dos pasos pero que hacen subir la adrenalina

Otra vista atrás con las Peñas Pintas al fondo

Tanis llegando a la cima del Gilbo

Cima del Gilbo con las Pintas al fondo... nos las traemos apuntadas jeje

La panorámica es impresionante, no conozco mucho, pero se distinguen Peñas Pintas, Llerenes, Yordas...

El emblemático Pico Yordas

Vistas hacia la cabecera del embalse, y las montañas de la izquierda supongo que será la zona del Pico Moro, Peña Rionda etc...

Amplísimas vistas hacia Riaño y el embalse

Detalle de Nuevo Riaño

También vemos el pueblo de Horcadas a vista de pájaro

En la montaña Palentina un gigante, el Espigüete no es capaz de sacudirse las nubes

Almorzamos un poco disfrutando de las increibles vistas, desde luego hay que venir más veces por aquí. La bajada la hicimos sin problemas, y esta vez no nos equivocamos al llegar al colladito y aprovechamos el senderillo que nos habíamos pasado al subir, mucho más cómodo

En poco tiempo llegamos nuevamente a las praderas, bajo la cima del Gilbo

La ruta no ha concluido, seguimos disfrutando de la tranquilidad de esta zona


Para llegar a Horcadas, tomamos un desvío de la pista que nos llevó esta vez por un bosquecillo al punto inicial

Y ya en Horcadas, nos dimos un homenaje en el restaurante del pueblo, que por cierto la dueña es una mujer encantadora y la comida es casera y para chuparse los dedos. Fue un final de ruta perfecto!!!
Saludinnnn!!!
1 comentario:
Hola chicos... una ruta tranquila y equilibrada
salut
joan
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